
Berlín, es la ciudad capital de la República Federal de Alemania y uno de los dieciséis Estados federados alemanes. Está localizada al noreste de Alemania, a escasos 70 km de la frontera con Polonia. Es atravesada por 4 ríos: Spree, Havel, Panke y Wuhle. Con una población de 3,4 millones de habitantes, Berlín es la ciudad más poblada del país, así como la quinta aglomeración urbana entre los países de la Unión Europea.
Berlín es una ciudad cultural y artística de primer plan. Es una de las ciudades más influyentes en el ámbito político de la Unión Europea y en el 2006 fue elegida Ciudad Creativa por la Unesco. En 2009 la ciudad recibió el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia.
Por estos, y muchos otros motivos, es la ciudad a la que decidí ir a vivir hace un par de añitos, y la ciudad a la que me destinaron hace dos meses para trabajar. Primero de todo, debo destacar que si algún día tomáis la decisión de ir a vivir a Berlín, viajéis con la bici bajo el brazo (el precio de la facturación de la bici, ronda los 25 euros por trayecto). Una de las pegas que tiene ésta ciudad es el precio del transporte público, pero en contraposición podría decir que es la ciudad Europea más cómoda para circular en bici (al nivel de Amsterdam). En caso de que no queráis viajar con la bicicleta, tenéis infinidad de tiendas o mercadillos en los que podréis encontrar bicicletas de segunda mano a partir de 30 euros (el precio de una tarjeta de transporte público de una semana).
El frío y la lluvia, no parecen ser un obstáculo para la gente autóctona, y para los “Neukommende” (extranjeros), deja de ser un obstáculo el día que deciden ir al trabajo a dos ruedas a menos 15ºC de temperatura. A pesar de las bajas temperaturas, los servicios públicos se ocupan de mantener la calzada en buenas condiciones para evitar accidentes. Cabe destacar que en verano de multiplican los utilitarios de este medio de transporte alternativo, llenando los parques y orillas del río de ciclistas haciendo la fotosíntesis.
Por otro lado, tengo que resaltar, que constantemente ves ir y venir mensajeros de diversas empresas que se dedican a la mensajería “verde”. Por este motivo, os invito a que en caso de que busquéis trabajo y tengáis ganas de conocer la ciudad, dejéis el currículo en cualquiera de estas empresas. Este movimiento constante de mensajeros, hace que en la ciudad se respire todo el tiempo cultura “fixed”. Si tenéis ganas de informaros de eventos fijeros, lo podéis hacer en “Keirin Cycle Culture Café” (www.keirinberlin.de/). Buen ambiente, buen café (1 euro) y un pequeño homenaje a los mensajeros y al ciclismo en pista.
Tampoco puedo olvidar la cantidad de clubs y bares que dan vida a la ciudad durante el día y la noche. La fiesta es uno de los rasgos característicos de la ciudad y uno de los motivos de visita de miles y miles de fanáticos de la música electrónica. En Berlín puedes encontrar a los mejores DJ's del panorama internacional y los mejores clubs del mundo: Berghain & Panorama Bar, Watergate, ARENA, Golden Gate, Kater Holzig, etc. son algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad para pegarte una buena fiesta.
Finalmente, solo me falta destacar la multitud de empresas de tours turísticos que se dedican a explicar la historia de la ciudad en bicicleta por un módico precio, además de la gran variedad de tours dedicados al “underground” de la capital alemana.
En fin, si Berlín sigue siendo un destino pendiente, ¡no lo dudes más!, coge tu bicicleta y pedalea por el “Tiergarten”, pasando por la plaza de Brandenburgo, y sigue por “Unten den Linden”, con dirección a “Alexanderplatz” cruzando “Friedrichstrasse”. Después baja a “Jannowitzbrücke” y sigue hasta “Warschauerstr.”. Una vez allí, date una buena vuelta y busca el bar que más te guste. Si lo encuentras, aparca y degusta una buena cervecita alemana respirando aire berlines. Disfruta de este gran momento. ¡SALUD y MUXU!


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